Humedad que no refresca

Humedad que no refresca

Sobre el sudor y otras aflicciones

La ciencia no solo sirve para que la gente se asombre, sino también nos permite mejorar nuestros estilos de vida. (bajada)

Imagina encontrarte con gente conocida o amigos en común, tener que dar un beso o estrecharles las manos y que estas estén tan húmeda como un helado de hielo derritiéndose en pleno verano, tus axilas mojadas al punto de hacer que tu ropa se pegue a tu cuerpo y con el rostro enrojecido y mojado como si hubieras corrido la última maratón 10k.

Frente a estas circunstancias resultará más difícil dar una buena impresión, sobre todo porque según una encuesta patrocinada por la IHHS al ver a una persona sudorosa el 66% piensa que está nerviosa, el 49% que tiene sobrepeso y un 25% cree que no es una persona sana.

Viajar en bus y resbalarse al coger las barandas, manejar auto y que el timón no pueda cogerse firmemente, romper cosas que literalmente escapan de nuestras manos, no poder escribir un texto como este por miedo a malograr el teclado con una sudoración cinco veces más de lo normal definitivamente puede hacer que nuestra vida no sea la misma.

El escenario no es muy alentador, sin embargo, el sudor va más allá de nuestro cuerpo y de con quién nos encontremos en la calle. Influye en nuestra vida personal, al abrazar, querer dar afecto o simplemente acercarnos a conversar.

El cuerpo genera sudor para disminuir nuestra temperatura corporal. El encargado de generarlas es nuestro Sistema Nervioso Simpático a través de las glándulas sudoríparas, que además de estabilizarnos elimina productos de nuestro metabolismo corporal y ciertos medicamentos sistémicos, por ello cuando se evaporar en la piel, las bacterias descomponen sus componentes y terminan produciendo mal olor.

El exceso de sudor, no solo en manos, sino también en las axilas y pies es la principal característica de una patología llamada hiperhidrosis, la cual no tiene un origen aparente, sólo sabemos que se genera en edades tempranas (niños o adolescentes) y de no tratarse a tiempo podría acompañarnos toda la vida. Más de 220 mil peruanos sufre de esta enfermedad y entre el 30 y 50% tiene un familiar con el mismo padecimiento, lo que nos induce a pensar que podría ser hereditario.

Alternativas de solución

Generalmente, se confirma si la hiperhidrosis es primaria o secundaria y posteriormente se define el tratamiento que puede ser: médico, psicológico, inyecciones de Toxina Botulínica o la cirugía.

Las inyecciones del botox también se encuentran dentro de las opciones, éstas limitan la sudoración hasta por 06 meses. Además, se usan antitranspirantes manejados de manera paulatina.

Otra técnica con una eficacia comprobada en manos y axilas de un 99% y 85% respectivamente, es la Simpatectomía torácica endoscópica o Videotoracoscopía.

La intervención dura aproximadamente media hora, y el resultado puede durarte toda la vida. Se efectúan dos incisiones milimétricas debajo de las axilas para introducir la cámara y los instrumentos de la intervención, una vez identificado el nervio, este es dividido mediante electro bisturí.

El objetivo es interrumpiendo la transmisión de los nervios que llevan las señales a las glándulas sudoríparas para que estas partes del cuerpo se mantengan secas.

El post operatorio es breve, se verifica las buenas condiciones de los pulmones correctamente expandidos a través de una radiografía de tórax y después de la recuperación anestésica el paciente puede retornar a su casa. Refiere el Dr. Juan Luis Velásquez, Director del Grupo Médico de Cirujanos Torácicos.